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Our organizing is what is inevitable!

The extractive industry of AI data centers is threatening to expand across North Carolina—and so is our opposition.

This time last year, we held a panel on data centers at the Summit to highlight the need to come together and fight these extractive projects. Since then, NCEJN has helped build a statewide organizing effort challenging the rapid expansion of AI data centers. Across North Carolina, we are standing together—rejecting the idea that AI expansion is inevitable and forcing elected officials to confront its impacts on water, energy, land, public subsidies, pollution, and democracy, including the use of AI for surveillance, to support ICE kidnapping, detention, and deportation operations, and in military campaigns and genocide.

Our statewide organizing space now includes more than 240 organizers from across North Carolina, including community organizers and site-fight activists, attorneys, academics, and statewide organizations. We connected local struggles, held an inaugural two-day in-person strategic convening, supported a statewide lobbying day, and gave 36 presentations in 8 months. We also contacted all North Carolina candidates about this issue. Only 11% responded, revealing candidates’ reluctance to go on the record. Among the respondents, majorities supported regulating AI data centers, ending tax subsidies and NDAs, and imposing a moratorium on new development.

Together, we are building statewide power for a two-year moratorium on new and expanded data centers, creating space to develop enforceable, long-term protections.

The clearest evidence of what organizing can accomplish comes from Edgecombe County, where an NCEJN member organization has led the fight. When a massive AI data center was proposed at Kingsboro Business Park, residents refused to accept that the project was inevitable. Alerted to the dangers of AI data centers at our Summit last year, they organized, researched, packed meetings, and challenged county officials. That organizing has also translated into electoral power: community organizer David Batts challenged a four-term incumbent county commissioner in the Democratic primary—and defeated him. Together, they built Edgecombe Neighbors for Data Center Accountability into a 501(c)(4) organization. Their organizing helped force the developer to withdraw its proposal. And they are still organizing.

Edgecombe demonstrates what rejecting inevitability looks like. And Edgecombe is not an isolated example. Eight AI data centers have been withdrawn in North Carolina in the face of community opposition – so far. Grassroots organizing has been crucial to stopping proposed projects and securing county- and citywide moratoriums on AI data center development. At NCEJN, we have calculated that, as of September 2026, 21 counties and 27 cities and towns have enacted data center moratoriums. We do our best to keep this information up to date, but we need your help. Visit our database at tinyurl.com/DataCenters-NC.

Still, we face significant challenges. In Richmond County, officials moved forward with an egregious Amazon data center following months of private discussions with the company – and have plans for additional, harmful data centers – all without even the appearance of public input. In response, residents have organized with the Richmond County Coalition for Justice and Black Empowerment, an NCEJN member, to demand safe air-quality standards, educate residents about the county’s history of environmental injustice, and preserve and share the history of the Black community. 

In Durham County, despite a strong moratorium in the city of Durham, commissioners passed legislation they call a moratorium despite allowing data centers up to 100,000 square feet—large enough to accommodate 100MW hyperscale facilities. Community Land and Power, another NCEJN member organization, has coordinated the Stop Data Centers In Durham Coalition, which has grown to more than 30 local organizations and is developing people’s policy and organizing strategies to win the strongest permanent protections possible. 

These fights show why we need strong, enforceable protections—not symbolic pauses or so called exemptions that allow development to continue.

The industry has responded to our organizing with millions of dollars in increased messaging designed to normalize and promote continued expansion. They are investing in the story that AI data center expansion is inevitable. Our work is demonstrating that it is not. Projects can be stopped. Developers can walk away. Moratoriums can be passed. Ordinances can be developed. Policies can change. Communities can organize across county lines and build people power.

After the elections, we will come together for our second, long strategic convening to strengthen our network, assess the political situation, and determine how to advance the ordinances and policies needed to protect our communities.

Let’s build our power!

The NCEJN O&P team includes Dr Rania Masri, Luma Kennedy, and Jalileh Garcia, our intern Joanna Rutter, and support from a state-wide network of organizers.

¡Nuestro trabajo organizativo es lo que es inevitable! 

El equipo de Organización y Programas (O&P) de NCEJN está integrado por la Dra. Rania Masri, Luma Kennedy, Jalileh Garcia y nuestra pasante Joanna Rutter, además de contar con el apoyo de una red de organizadores a nivel estatal.

La industria extractiva de los centros de datos de inteligencia artificial (IA) amenaza con expandirse por todo Carolina del Norte, y lo mismo ocurre con nuestra oposición.

Hace un año, por estas fechas, organizamos un panel sobre los centros de datos en la Cumbre para destacar la necesidad de unirnos y luchar contra estos proyectos extractivos. Desde entonces, la NCEJN ha contribuido a impulsar una iniciativa de trabajo organizativo a nivel estatal para hacer frente a la rápida expansión de los centros de datos de IA. En todo Carolina del Norte, nos mantenemos unidos: rechazamos la idea de que la expansión de la IA sea inevitable y obligamos a los funcionarios electos a enfrentar sus impactos en el agua, la energía, la tierra, los subsidios públicos, la contaminación y la democracia, incluido el uso de la IA para la vigilancia, para apoyar las operaciones de secuestro, detención y deportación de ICE, así como en campañas militares y genocidios.

Nuestro espacio de trabajo organizativo a nivel estatal cuenta ahora con más de 240 organizadores de todo Carolina del Norte, entre los que se incluyen organizadores comunitarios y activistas que luchan en el terreno, abogados, académicos y organizaciones estatales. Hemos conectado las luchas locales, hemos organizado una reunión estratégica presencial inaugural de dos días, hemos apoyado una jornada de cabildeo a nivel estatal y realizamos 36 presentaciones en un periodo de 8 meses. Asimismo, nos contactamos con todos los candidatos de Carolina del Norte sobre está problemática. Solo el 11 % respondió, lo que puso de manifiesto la reticencia de los candidatos a pronunciarse públicamente al respecto. Entre quienes respondieron, la mayoría se mostró a favor de regular los centros de datos de IA, eliminar las subvenciones fiscales y los acuerdos de confidencialidad, e imponer una moratoria a nuevos proyectos de desarrollo.

Juntos, estamos construyendo un movimiento a nivel estatal a favor de una moratoria de dos años sobre la construcción y ampliación de centros de datos, creando así un espacio para desarrollar medidas de protección a largo plazo que se puedan hacer cumplir.

La prueba más clara de lo que se puede lograr mediante el trabajo organizativo proviene del condado de Edgecombe, donde una organización miembro de la NCEJN ha liderado la lucha. Cuando se propuso la construcción de un enorme centro de datos de IA en el Parque Empresarial de Kingsboro, los residentes se negaron a aceptar que el proyecto fuera inevitable. Una vez que fueron alertados sobre los peligros de los centros de datos de IA en nuestra Cumbre del año pasado, se organizaron, investigaron, llenaron las salas de reuniones y confrontaron a los funcionarios del condado. Esa organización también se ha traducido en poder electoral: el organizador comunitario David Batts se enfrentó a un comisionado del condado que llevaba cuatro mandatos en las primarias demócratas… y lo derrotó. Juntos, han convertido a “Edgecombe Neighbors for Data Center Accountability” en una organización 501(c)(4). Su labor de organización contribuyó a que el desarrollador se viera obligado a retirar su propuesta. Y siguen organizándose.

Edgecombe es un ejemplo de lo que significa rechazar lo inevitable. Y Edgecombe no es un caso aislado. Hasta el momento, se han cancelado ocho centros de datos de IA en Carolina del Norte ante la oposición de la comunidad. La organización de base ha sido fundamental para detener los proyectos propuestos y lograr moratorias a nivel del condado y de la ciudad sobre el desarrollo de centros de datos de IA. En la NCEJN, hemos calculado que, hasta septiembre de 2026, 21 condados y 27 ciudades y pueblos han promulgado moratorias sobre los centros de datos. Hacemos todo lo posible por mantener esta información actualizada, pero necesitamos tu ayuda. Visita nuestra base de datos en tinyurl.com/DataCenters-NC.

Aun así, nos enfrentamos a retos importantes. En el condado de Richmond, las autoridades dieron luz verde a un escandaloso centro de datos de Amazon tras meses de conversaciones privadas con la empresa —y tienen planes para construir más centros de datos perjudiciales— todo ello sin que haya habido ni siquiera una apariencia de participación pública. En respuesta, los residentes se han organizado a través de la Coalición del Condado de Richmond por la Justicia y el Empoderamiento Afroestadounidense, miembro de la NCEJN, para exigir normas seguras de calidad del aire, educar a los residentes sobre la historia de injusticia ambiental del condado y preservar y compartir la historia de la comunidad Afroestadounidense. 

En el condado de Durham, a pesar de la existencia de una moratoria estricta en la ciudad de Durham, los comisionados aprobaron una normativa que denominan «moratoria», aunque permite la construcción de centros de datos de hasta 100.000 pies cuadrados – una superficie suficiente grande para albergar instalaciones de hiperescala de 100 MW. Community Land and Power, otra organización miembro de la NCEJN, ha coordinado la coalición Stop Data Centers In Durham; esta iniciativa ha crecido hasta agrupar a más de 30 organizaciones locales y actualmente desarrolla propuestas de políticas ciudadanas y estrategias de organización para lograr las protecciones permanentes más sólidas posibles.

Estas disputas demuestran por qué necesitamos protecciones sólidas y que se puedan hacer cumplir, y no pausas simbólicas ni las llamadas exenciones que permiten que el desarrollo siga adelante.

La industria ha respondido a nuestra organización con una inversión de millones de dólares en campañas de comunicación destinadas a normalizar y promover la expansión continua. Ellos están invirtiendo en la historia de que la expansión de los centros de datos de IA es inevitable. Nuestro trabajo está demostrando que no lo es. Los proyectos se pueden detener. Los desarrolladores pueden irse. Se pueden aprobar moratorias. Se pueden elaborar ordenanzas. Las políticas pueden cambiar. Las comunidades pueden organizarse más allá de las fronteras del condado y fortalecer el poder popular.

Después de las elecciones, nos reuniremos para celebrar nuestro segundo encuentro estratégico de larga duración con el fin de fortalecer nuestra red, evaluar la situación política y determinar cómo impulsar las ordenanzas y políticas necesarias para proteger a nuestras comunidades.

¡Construyamos nuestro poder!